Amazona

Hasta Safo se tiró al agua por un marinero
pienso mientras descubro en tus ojos las piernas largas y cálidas de Viridiana la Beata.
Me miras creyendo que fue tu voluntad
la que te arrastro en una barca de madera
hasta las orillas del mar Negro
y me aprieto los labios para no confesarte que fue la mía.
El mismo capricho de cada año
el hombre más apuesto de la tribu vecina.

Me pesará sobre los hombros la culpa
pero no vas a evitar que te clave mis flechas
y me bañe con tu sangre
hasta que olvide
el sabor del único pecho materno
que me enseñó a reclamar venganza.

Blake

Ahora lo sé nuestro amor no es platónico
como yo creí cuando te vi por primera vez
y quise justificar el verme tan desnuda
en plena calle
al saltarme la clase de inglés
para fumarme los primeros cigarros.
Nuestro amor es Blakeano
Nadie nos verá besarnos por las calles
no te felicitaré el día de tu cumpleaños
ni estaré cuando todos tus sudores se convierten en aplausos.
Pero tampoco razonaré porqué no estás aquí ahora
ni nos compararé con las películas de la Nouvelle Vague
Mi tarea es crear
para no caer en el modo de amar
de los falsos prójimos
y genuinos proxenetas.